Cuaderno · Diosas y mitologías
Casandra: expresar lo que vemos
La mujer que conoce, advierte y dice lo que ve, pero cuya palabra no obtiene credibilidad.

En la mitología griega, Casandra posee el conocimiento, advierte del peligro y dice lo que ve, pero su palabra carece de credibilidad. Su historia nos permite preguntarnos quién tiene derecho a saber, qué voces reconocemos como autorizadas y de qué manera los prejuicios determinan aquello que una sociedad está dispuesta a escuchar.
Su tragedia no consiste únicamente en conocer el futuro. Consiste en hablar y no ser creída. Casandra encarna así una figura persistente en la cultura occidental: la mujer cuya palabra se escucha, pero no se reconoce como una palabra autorizada.
El mito permite pensar la distancia entre conocimiento y reconocimiento. No basta con poseer un saber; también intervienen las relaciones de poder que deciden quién puede nombrar la realidad, qué testimonios se consideran legítimos y qué voces son reducidas al exceso, al delirio o a la amenaza.
Casandra también abre un territorio fértil para la escritura. Al volver al mito y desplazar el punto de vista, podemos explorar, mediante la poesía y la autoficción, la distancia entre lo que sabemos, lo que nos atrevemos a expresar y lo que otras personas están dispuestas a creer.
¿Qué ocurre cuando las mujeres decidimos hablar y el mundo no nos cree? ¿Cómo recuperamos nuestras voces después de haber sido silenciadas y desacreditadas? Volver a Casandra permite leer el mito desde esas preguntas y convertir su condena en un lugar desde el que pensar, nombrar y escribir.
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